
La hiperhidrosis o exceso de sudoración es un trastorno producido por una alteración del sistema nervioso vegetativo que condiciona la producción de más sudor del necesario para regular la temperatura de nuestro cuerpo. Este problema que afecta a un 3% de la población, conlleva inseguridad, falta de confianza, estados de ansiedad y estrés, condicionando las relaciones sociales de las personas que lo padecen e impidiendo el desarrollo natural de las actividades cotidianas.
La primavera es el momento ideal para abordar el tratamiento. Se acerca el verano y con éste se agrava el problema. Este trastorno normalmente se manifiesta en zonas localizadas como axilas, palmas de las manos, plantas de los pies y frente. La única alternativa no quirúrgica es la toxina botulínica. Esta consigue interrumpir la hiperactividad de las glándulas sudoríparas, frenando la liberación de acetilcolina. El producto se infiltra en la zona afectada bloqueando las terminaciones nerviosas simpáticas, responsables del estímulo de las glándulas sudoríparas.
Se trata de una técnica rápida, eficaz y prácticamente indolora que se realiza en la consulta del médico de forma ambulatoria. El tratamiento en la zona de la axila no requiere anestesia y con pocas infiltraciones podemos conseguir reducir considerablemente la sudoración en esta área. La realización del tratamiento no requiere de baja laboral y, una vez finalizado, el paciente puede incorporarse con total normalidad a su vida cotidiana.
Los resultados se observan de forma progresiva a los pocos días de la aplicación de la toxina botulínica, y los efectos pueden durar entre cuatro meses y un año, dependiendo de la zona y las características particulares de cada caso. Se recomienda el mantenimiento anual.
La alternativa es la utilización de la tecnología láser para inducir un daño irreversible en las glándulas sudoríparas de la axila.

La hiperhidrosis axilar también puede tratarse con Morpheus 8, una tecnología que combina radiofrecuencia fraccionada aplicada con microagujas.
El tratamiento busca reducir la actividad de las glándulas sudoríparas, aplicando energía de radiofrecuencia en la dermis profunda a través de microagujas. Esto desnaturaliza parcialmente las glándulas y disminuye la producción de sudor.
Generalmente: 1 a 3 sesiones, separadas por 4–6 semanas. En hiperhidrosis severa, a veces se requieren sesiones adicionales.
Complicaciones serias son muy raras si se hace con un profesional entrenado.
Morpheus 8 es una buena alternativa si quieres algo duradero sin cirugía, y no deseas depender de Botox cada pocos mes.
| Tratamiento | Duración | Invasividad |
|---|---|---|
| Toxina botulínica | 4–6 meses | Muy baja |
| Morpheus8 | Meses–años | Baja |
| MiraDry (microondas) | Permanente en muchos casos | Moderada |
| Simpatectomía | Permanente | Alta |
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